XXX. Yosemite y los vaqueros de Texas.

Salí de Santa cruz pensando en conducir apenas 4 horas ese día hasta el Parque Nacional de Yosemite. Solo serían 320 kilómetros de recorrido para encontrarme con una de las áreas naturales mejor conservadas del planeta. Me despedí con tristeza de Agraja y Gustavo pero feliz de comenzar a rodar de nuevo hacia un destino…

XXIX. El MotoNauta y los Hells Angels.

KM. 24060. Santa Cruz, California. -“¿What are you looking at?” Me preguntó con voz de trueno un hombre alto, de ojos verdes y con la cabeza calva tatuada, al tiempo que se llevó la mano al cinto para enseñarme el mango de su arma de fuego de manera intimidante. -“I’m just looking at the bike….

XXVIII. A Las Vegas en moto y los hippies alaskeños.

Llevábamos tres días tratando de conquistar las nieves perpetuas de los 5330 metros sobre el nivel del mar del Ritacuba Blanco, una imponente montaña ubicada en la Sierra nevada de Güicán/Cocuy, el glaciar más grande de Colombia, cuando mi hija Catalina hizo una alto en la escalada para recuperar energías tomando agua y comiendo un…

XXVII. Perdido en Los Ángeles.

KM. 22375. Los Ángeles, California. Llegué  a Hollywood cerca de las 3 de la tarde, pero no porque así lo quisiera, en realidad estaba perdido en Los Ángeles, sur de California, hacía ya un par de horas. Ese día quería ir al observatorio Griffith, ubicado en el parque urbano más grande  de los Estados Unidos,…

XXV. La Felicidad tiene nombre de mujer.

KM. 22025. Tijuana, Baja California. México. La cadena de transmisión de Esmeralda venía sonando duro, forzada, amenazando con reventarse en cualquier momento de lo tiesa, seca y usada que venía, ya no aguantaba más tensión y el aceite lubricante de poco o nada le servía a la maltrecha pieza vital. Y no era para menos….

XXIV. Desierto, tequila y caídas. Mis primeros 40 años.

KM. 19.585. Mazatlán, Estado de Sinaloa. México. Desperté junto a Esmeralda todavía ebrio de tequila y cerveza en un lavadero de autos en Mazatlán, un bello puerto en el golfo de California en donde las aguas azules del Mar de Cortés se mezclan con las fuertes corrientes del océano Pacífico a lo largo de 80…

XXIII. México picante o la gastronomía del viajero.

¿Qué voy a comer hoy? La verdad es que nunca me hago esa pregunta. Prefiero dejarme sorprender por la comida que la ruta me va presentando cuando me da hambre y así aprovecho para probar los platillos de calles y mercados de cada país. Al salir de Colombia pesaba exactos 92 kilos. Llegando a México…

XXII. Las balas corren más rápido que las motos.

-“¡Alto!”, gritó el encapuchado apuntándome directamente al corazón con su fusil de asalto. Acaté la orden de inmediato, las balas corren más rápido que las motos. De la caseta de pago fueron saliendo más encapuchados, cada uno con un arma más grande que el anterior y aunque solo podía verles los ojos, en su mirada…