XXI. México, a medio camino entre lo real y lo mágico.

KM. 16509. Ciudad Cuauhtémoc, frontera Guatemala/México. Un televisor gris de los viejos dominaba la esquina superior derecha del puesto de migraciones mexicano en Ciudad Cuauhtémoc, Chiapas. En su pantalla abombada se podía ver a El Santo, luchador enmascarado ícono de la cultura mexicana del siglo XX, peleando contra las momias de Guanajuato en una película…

XX. Los buenos somos más.

KM. 15319. San Miguel, El Salvador. Luego de solucionar el mal entendido que nos tuvo como sospechosos de actividades ilícitas por más de cuatro horas en la aduana de El Amatillo en El Salvador, siempre custodiados por un guardia de seguridad con cara de adolescente y un poderoso fusil de asalto en sus brazos que…

XIX. Sin sombra, sin agua y sin pluma.

KM.14869. Puesto de control migratorio y aduanero puente La Amistad. Frontera Honduras/El Salvador. La policía salvadoreña nos buscaba cerca de la frontera sur con Honduras por haber pasado ilegalmente y alta velocidad los controles aduaneros, desatendiendo la orden de pare del retén policial. La consigna era encontrarnos y  retenernos a toda costa. Según el reporte…

XVIII. La bachata del motoquero.

KM. 14630. León, Nicaragua. Desperté sobre un colchón a medio inflar, todavía mareado por la excesiva ingesta de alcohol de las dos noches anteriores en compañía de los Piratas Riders de Nicaragua y El Salvador. Caminé rumbo al baño lento y zigzagueante a través de los restos de la fiesta en lo que parecía una…

XVII. Pasar fronteras, un dolor de cabeza necesario

No me quería ir de Panamá. Solo pensar en los numerosos trámites burocráticos que rodean el cruce de cada frontera me producía una especie de malestar parecido al del domingo por la tarde cuando uno sabe que es inevitable tener que ir a trabajar o estudiar al día siguiente luego de un fin de semana…

XVI. Solidaridad, la consigna de la tribu viajera.

¿Dónde voy a dormir esta noche? La verdad es que nunca sé dónde voy a terminar al final de cada jornada de devorar kilómetros al mando de mi moto rumbo a Alaska. Esa pregunta me la hice a diario y fue la preocupación principal durante la etapa de planeación del viaje. Pensando en eso compré…

XV. Esmeralda y el alucinante paso del Tapón del Darién en bote.

KM. 11430. Bogotá, Colombia. El 29 de diciembre de 1951, Ernesto “el Che” Guevara de la Serna y su amigo Alberto Granado Jiménez, salieron de la ciudad de Córdoba en Argentina sobre una moto Norton de 500cc para conocer América viviendo de sus propios recursos y gastando dinero solo en aquello que en realidad no…

XIV. Llegar a Colombia. Soñar con Alaska.

KM. 7297 Huaquillas, Ecuador. Mancora nos trató muy bien, es un lugar al que con seguridad volvería a pasar unas vacaciones de playa con amigotes y cervezas, pero al que nunca dejaría ir a mi hija porque van muchos tipos con sus amigos a tomar cerveza y bailar reguetón Salimos de la playa rumbo a…

XIII. Conducir a ciegas, incendiar la moto y ser robado por la policía.

KM. 4939 y medio. Curahuasi, Perú. Las carreteras peruanas son verdaderas escuelas de conducción que, gracias a sus condiciones extremas, constantemente están probando las habilidades del motociclista al mando de su máquina. Las curvas cerradas dominan los caminos que suben sin piedad hasta alturas nevadas para luego bajar hasta el nivel del mar a través…

XII. Entregarse al destino sin protestar demasiado.

El dolor en la rodilla era tan intenso que apenas podía moverme un poco, casi arrastrando los pies para ir de un lugar a otro. El ambiente estaba tenso y los vigilantes de la estación de tren permanecían alerta y en guardia ante la creciente ola de inconformismo que se apoderaba de los turistas varados…